Para nosotros los vinos excelentes provienen de una materia prima de calidad y de un esmerado tratamiento de la uva y elaboración del vino.
En Monte Odina construimos una bodega que debía ser práctica y al mismo tiempo que nos permitiera elaborar vinos de calidad. Preocupándonos por el vino, nos hemos alejado de veleidades estéticas que, sin aportar mejoras al vino, sí repercuten sin embargo en el precio final del producto.
En esa línea nuestro edificio es sencillo, está bien aislado y permite un buen manejo de la uva y los vinos. La parte baja de la bodega está soterrada siguiendo lo que tradicionalmente se ha hecho en las bodegas.
La bodega está en el mismo pago de donde proceden las uvas y así conseguimos que no sufra con transportes largos ni en distancia ni en tiempo. Las uvas llegan del campo sin que les haya dado tiempo ni a calentarse ni a oxidarse, con todos sus aromas y sabores.